QUIENES SOMOS
Misión.
Queremos dar a conocer por esta página nuestra misión, somos un ministerio pentecostal comprometido con la verdad del evangelio de Jesucristo, conservador, de sana doctrina y de senda antigua, el Espíritu Santo es nuestro guía y quien se manifiesta en nuestra vida y congregación, creemos en un Dios único verdadero, y el propósito es que usted pueda conocer al Padre, hijo y Espíritu Santo, por medio de nuestro ministerio. Nuestra fe se basa en la resurrección de Jesucristo como el único hijo de Dios que murió por nuestros pecados y nuestra base de creencia es la bendita y poderosa palabra de Dios. (1 Corintios 15:3-4) y el primero en resucitar de los muertos (Colosenses 1:18).
Nuestra misión se basa en dos puntos fundamentales.
1.- Buscamos como ministerio el Reino de Dios y su Justicia en nuestras vidas (Mateo 6:33).
2.- Predicar el evangelio de salvación al mundo que está perdido en delitos y pecados (Efesios 2:1) y quitar al mundo la mayor cantidad de almas para la gloria de Dios Padre. (Marcos 16:15; Juan 3:16, Juan 8:32; Juan 14:6).
Visión.
Nuestra visión es dar a conocer al mundo inconverso el reino de Dios y su justicia y esto lo hacemos en base a predicar la verdad del evangelio de Jesucristo, nuestra enseñanza es netamente bibliocentrica, el fundamento de nuestra fe es Nuestro Señor Jesucristo y por medio de su maravilloso Espíritu Santo, vemos señales, prodigios y grandes milagros.
También llevar y predicar el evangelio a todo el mundo en la medida que Dios lo permita, comenzando desde nuestra ciudad fundadora, Hualpén, Octava Región, Chile.
Exponer la verdad del evangelio de Jesucristo de la sana doctrina por todos los medios disponibles a nuestro alcance, mediante nuestra radio, internet y voz en cuello donde Dios quiera.
Capacitarnos cada día y a la vez capacitar obreros, hombres y mujeres dispuestos a ser instrumentos útiles en las manos del Dios eterno, preparando a distintas personas para los ministerios específicos que el Espíritu Santo nos revele para que lleven el evangelio de salvación y así poder abrir nuevas obras y establecer en la medida que Dios así lo vaya confirmando nuevas obras en distintos lugares donde él nos guie para la gloria de Dios.
Para lograr cada una de nuestras metas y objetivos, entregamos nuestra fe, oraciones, y nuestra vida en las manos de Dios para que él se mueva conforme a su voluntad. Nuestra meta la limita solo Cristo nuestro salvador, porque esta historia se comienza a escribir y de la mano de Dios no hay nada imposible.